Por Ernesto Moreno (@Ernesto__Moreno)
Sporting Cristal perdió su invicto, así como el
liderato del torneo, tras caer derrotado por 2-1 ante Melgar FBC en una noche
pálida en el estadio Nacional en cotejo válido por la fecha 8 del Apertura.
Los celestes fueron presas de
serias limitaciones futbolísticas tanto en el aspecto defensivo como ofensivo,
debido al plantel corto en competividad con el que cuenta [total
responsabilidad de la dirigencia, la que brilla por su silencio desde la
temprana eliminación copera] y, principalmente, a causa de los constantes
errores del entrenador en el planteamiento del partido, que los ha tenido a lo
largo de la temporada y parece no corregir.
Si bien, los bajopontinos ayer
acusaron y sufrieron en demasía la ausencia de algunos normalmente titulares en
el equipo como Cauteruccio, Yotún, Lora y Díaz, o de otros habituales suplentes
como Pacheco y Sosa, todos por lesión o alguna afección de salud, ello, en modo
alguno, podría justificar la baja actuación de varios. Por ejemplo, los
laterales Pasquini y Medina tuvieron otra noche para el olvido, nulos sus
aportes en apoyo de los extremos, coculpables en los goles del rival, siendo
discreto también lo mostrado por Chávez, así como lo de Grimaldo y Alarcón de
cara al gol (hicieron figura a Cáceda), o los ingresos estériles de Otoya y
Hohberg que poco pudieron hacer para cambiar el desenlace del match. Hay que
reconocer que el argentino González en el segundo tiempo se puso el equipo al
hombro y fue el más peligroso, por su ímpetu y osadía es que Cristal regresó a
competir en el partido.
Sin embargo, lo más criticable fue
la fragilidad defensiva exhibida nuevamente, sobre todo en el primer tiempo,
pues en media hora ya nos habían encajado dos goles. Debemos recordar que en
casi todos los partidos oficiales del año nos anotaron goles, excepto contra
Grau y Mannucci donde se mantuvo el arco en cero. Esta vez se le sumaron nuevos
defectos al equipo que se pusieron de manifiesto y nos condenaron a la derrota
como la falta de definición, eficacia y de ideas para superar a rivales bien plantados
y encajonados o que nos discuten el mediocampo e incomodan [lo que se había
repetido anteriormente ante Always Ready y Atlético Grau], lo cual también es
de entera responsabilidad de Moreira, en su calidad de arquitecto o director de
la maquinaria rimense.
Lo más alarmante, en mi opinión, es
la falta de intensidad al momento de recuperar el balón o de defender en los
contrataques, esa presión desde el primer segundo, lamentablemente se quedó en
el vestuario del partido contra Universidad Católica de Chile y hemos caído en
una pasividad, pues luego de aquel encuentro no se ha vuelto a tener ese ritmo
vertiginoso y dinámico sostenido. Aunque también hay que saber decir, Sporting
Cristal perdió no solo por sus defectos y limitaciones, sino, además, por las
virtudes del rival que con orden, solidaridad y en bloque supo contrarrestar y
anular el ataque de los cerveceros, les bastó hacer dos goles rápidamente para
desbaratar a los celestes.
Quedan dos semanas para el reinicio
del torneo por la para de los amistosos de la selección por la fecha FIFA, el
cual debe servir para recuperar lesionados y sobre todo mejorar varios aspectos
del equipo.
EsquinaCeleste.pe
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